Entrevista a Marina Phoenix
- Mokona

- hace 11 minutos
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Entrevista sobre Mar y Cierzo:
¿Por qué Salou y por qué Zaragoza?
Soy de Zaragoza y me encanta ponerla en el mapa literario. En todas las novelas contemporáneas que he escrito aparece.
En cuanto a Salou, se dice que es «la playa de Zaragoza», así que me parecía el lugar más indicado, dado que los protagonistas son de la capital aragonesa. Además, yo siempre he veraneado allí, lo conozco bien, y la inspiración para esta historia viene de una anécdota que me pasó en este pueblo.
¿Cómo nació esta historia?
Yo siempre pasaba parte de mi verano en Salou y un año conocí a unos chicos que estaban en la misma situación que el Iván y el Cristian de la bilogía. Aunque ese es el único parecido con la realidad, lo demás es todo inventado, lo prometo, no viví ningún romance.
Cada amiga es diferente, y me encantan las 3 sobre todo Andrea, ¿tenías claro cómo querías que fueran sus personalidades desde el principio?
La verdad es que Andrea se fue construyendo sola, me lo puso muy fácil. Necesitaba una buena amiga para Sofía, alguien que fuera un ancla, que la ayudara y no la soltara hiciera lo que hiciera; y que, además, fuera su contrapeso, que le hiciera ver la vida de una manera más liviana. Y Andrea cumple con todo eso.
Con Emma tenía claro que quería que fuera una chica dulce y sensata y que perteneciera al colectivo (no digo nada más para no hacer spoiler).
Los chicos tienen un pasado duro, ¿Cómo surgieron? ¿Conoces los centros de menores? ¿Te documentaste de alguna forma?
Para que una persona acabe en un centro de menores su situación tiene que ser muy muy mala. Es muy difícil que a un niño lo separen de su familia. Así que tuve que crearles unas vidas complicadas a los cuatro para que fuera verosímil.
Yo no conozco de primera mano los centros de menores, pero me documenté para escribir la novela. Busqué información para saber cómo funcionan, quiénes están ahí dentro y qué pasa una vez que esos menores dejan de serlo. La vida quiso que una vez publicada la novela conociera a una chica que es educadora social y que trabaja en un centro de este tipo y, por lo que me ha contado, no lo he plasmado mal.
¿Cuál es el personaje que más te costó escribir? ¿Cuál es tu personaje favorito?
Me costó mucho escribir a Iván. Primero, porque no quería que fuera tóxico para Sofía, quería que se viera que Iván es un chico duro porque no le ha quedado otra, pero jamás la trata mal (más allá de sus piques), ni a ella ni a nadie. Y también porque quería que tuviera intereses culturales, y eso es complicado de justificar en el ambiente en el que creció.
Es complicado elegir un personaje, me gustan mucho todos. Antes de que muriera mi padre (falleció repentinamente semanas antes de que publicara la segunda parte), hubiera contestado que Iván o el abuelo. Por desgracia, me he sentido muy unida a Sofía desde que pasó lo que pasó. Su dolor se convirtió en el mío y la valoré muchísimo más. Volver a ella cuando se fue mi padre fue una especie de terapia.
¿Por qué 15 años después?
Quería que los personajes crecieran y evolucionaran, que formaran su personalidad, reposaran lo que habían sentido ese verano y se volvieran a encontrar de adultos. Fue una decisión muy arriesgada porque los lectores más jóvenes conectan menos con la segunda parte, sin embargo, era lo que me pedía el cuerpo para darles su final.
Me gusta como tratas el tema de la depresión, y el apoyo que es el abuelo para eso, ¿Cómo surgió este tema o como querías trasmitirlo?
Siempre hablo de la salud mental en mis novelas (en Fotos de Ada trato los TCA) porque me toca de cerca. Los que sufrimos algún tipo de problema de salud mental, por leve que sea, sabemos cómo afecta a la vida diaria y lo que es la incomprensión de los demás. Escribir sobre ello es mi grito para que no se nos invisibilice.
El abuelo es luz en esta novela. Mis abuelos cuidaron de mí en muchas ocasiones cuando era niña y quería hacerles un homenaje. Estuvieron con mi madre, con mi hermana y conmigo en momentos muy difíciles. Y es justo lo que hace Joaquín.
¿Algo que le quieras decir a la protagonista?
Gracias, Sofía, porque recorriste el camino del duelo antes que yo y me diste la mano cuando llegó mi turno.
Y, en tono más de humor: Hija mía, no seas así con Iván, que te pasas tres pueblos.
¿Con qué personaje te irías a tomar café?
Con Andrea. Aunque café… Unas cervezas mejor.
Preguntas a la autora:
¿Cuándo decidiste, quiero ser escritora y publicar mis libros?
Que quería escribir lo tenía muy claro desde el instituto. Lo de publicar lo decidí más adelante, cuando empecé a tener varias novelas de calidad acabadas y apareció la necesidad de compartirlas con los demás.
¿Tienes algún hábito a la hora de escribir? ¿Cómo es un día típico de escritura para ti?
Desde que soy madre el único hábito que tengo es aprovechar el tiempo. En cuanto sé que voy a tener media hora libre enciendo el ordenador y escribo.
Ahora mismo, no hay días de escritura… Hago lo que puedo con el escaso tiempo que tengo.
¿Cuáles son tus libros favoritos?
Mi favoritísimo es Bodas de sangre de Lorca. También me gustan mucho La mala costumbre de Alana Portero, El mapa de los anhelos de Alice Kellen, La saga Canción de hielo y fuego de George R. R. Martin… por decir algunos.
¿Cuál es tu mayor reto al escribir?
Las descripciones de lugares. Me cuesta que no sean aburridas.
¿En tus novelas eres de las que planifica cada detalle o prefieres dejarte sorprender por la historia?
Planifico los eventos más importantes, y, desde ahí, fluyo. Hago una excepción en novelas más complejas, por ejemplo, cuando hay muchos personajes y tramas que se entrelazan como en Fotos de Ada o cuando es un mundo inventado como la novela que tengo de fantasía sin publicar.
¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?
Estoy terminando de corregir Fotos de Ada 2, luego me pondré a corregir la tercera parte y espero tener la trilogía completa publicada para el 23 de abril de 2027. Después de eso tengo en mente una distopía que será trilogía y dos novelas autoconclusivas. Sin contar que todavía tengo escritas inéditas cuatro novelas más. No sé con qué me pondré…
¿Qué consejo darías a quienes sueñan con publicar su primer libro?
Les diría que no es un camino fácil, que requiere mucho trabajo y desgaste mental y en demasiadas ocasiones no te ves recompensado, pero que, si es su sueño, que sigan adelante, pues cada vez que alguien te dice que una historia tuya le ha tocado el corazón la felicidad es inmensa.
¿Algo que quieras añadir a nuestros lectores?
Muchas gracias por leer, sin vosotros nada de esto tendría sentido.
Muchas gracias por esta entrevista, ha sido un placer leer los libros y conocerte un poquito más.
Mokona





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